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mujer con edema palpebral


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Enfermedades oculares


   13/11/2023


Edema Palpebral: Qué es, Causas y Tratamiento



El edema palpebral es una de las patologías más frecuentes en las consultas oftalmológicas que consiste en la inflamación de párpados o conjuntiva por acumulación de líquidos. 

 

La gravedad de esta hinchazón puede variar mucho hasta el punto que en unos casos puede ser doloroso y en otros casi asintomático. Te contamos todo lo que debes saber sobre esta dolencia y en qué consiste su tratamiento. 

 

¿Qué es el edema palpebral?

 

Se conoce como edema palpebral a la acumulación anormal de líquidos en los tejidos de la superficie interna del párpado que causa una hinchazón que impide o dificulta la propia apertura completa del ojo. En algunos casos, este problema ocular también pueden aparecer en la conjuntiva y puede ser solo en un ojo o en ambos. 

 

 

 

Causas de un edema palpebral

 

Un edema palpebral puede presentarse por diferentes infecciones o lesiones en el ojos, por lo que las causas son múltiples y variadas: 

 

Conjuntivitis

 

La conjuntivitis es una inflamación de la conjuntiva que es la membrana transparente que cubre la esclera o parte blanca de la superficie del ojo y puede aparecer a cualquier edad. Como consecuencia, esta inflamación puede abarcar y extenderse hacia los párpados también. 

 

Dacriocistitis

 

La dacriocistitis suele ser en la mayoría de los casos leve y se trata de una inflamación del saco lagrimal como consecuencia de una obstrucción del conducto nasolagrimalTambién se pueden retener los líquidos en el párpado incluso después de su curación, lo que provocaría la aparición del edema palpebral.

 

Traumatismos oculares

 

Una lesión ocular puede producirse por un simple arañazo en el ojo de forma superficial, o bien tener una naturaleza más grave a causa de un fuerte traumatismo ocular. Como consecuencia, la rotura de vasos sanguíneos u otros tejidos pueden originar una acumulación de líquidos que producen una inflamación a priori pasajera y que tan solo dura unos pocos días. Si por el contrario, no desapareciera sería necesario acudir a un especialista.

 

 

Blefaritis

 

La blefaritis es una inflamación frecuente y permanente que afecta al borde palpebral, principalmente a los folículos de las pestañas y a las glándulas que se localizan entre ellos. Por tanto, también existe una acumulación de líquido en el párpado. 

 

párpado inflamado por blefaritis

 

Herpes Ocular

 

Con el herpes ocular, o la queratitis herpética, el virus se instala de forma latente en las zonas nerviosas del ojo o tejidos oculares como la conjuntiva o la piel de los párpados. Esta infección produce el edema palpebral. 

 

Orzuelo

 

Los orzuelos surgen cuando se inflaman las glándulas sebáceas que se ubican en las pestañas o párpados, cuya función es la de lubricar y proteger la piel.

 

La grasa que sale por los orificios de la piel se solidifica originando un tapón que impide que el resto de grasa salga formando por tanto un quiste o un orzuelo. Debido a esta inflamación también se puede desencadenar un proceso de edema palpebral. 

 

 

Enfermedad de Graves Basedow

 

La enfermedad de Graves Basedow es la causa más común del hipertiroidismo, debido a una actividad excesiva de las glándulas tiroides. Al afectar también a la órbita de nuestros ojos se produce una oftalmopatía tiroidea u orbitopatía tiroidea. Esta producción descontrolada de hormonas tiroideas también pueden causar una inflamación por edema palpebral. 

 

Complicación de senos nasales (sinusitis)

 

Una sinusistis implica una inflamación crónica que afecta a la nariz y a los ojos. Esta inflamación en las fosas nasales puede extenderse a otras partes de la cara como son los ojos y los párpados.

 

 

Cirugía Ocular

 

En algunos casos, tras una cirugía oftalmológica puede ocurrir que se retengan líquidos en la zona de los párpados y por tanto que aparezca un edema palpebral. Esto no es motivo de preocupación ya que  lo normal es que estos mismos líquidos sean reasorbidos por el propio cuerpo. Si esto no es así el oftalmólogo aplicará un tratamiento adecuado para subsanarlo.

 

Alergias 

 

Un edema palpebral también puede aparecer en personas con alergias. Una alergia, provocada por alérgenos como los pueden ser el polen, los ácaros o el polvo, producen de forma habitual quemazón, irritación e hinchazón en la zona de los párpados, así como enrojecimiento, sensación de cuerpo extraño o lagrimeo

 

Factores ambientales

 

La contaminación del aire también puede ser una de las causas de un edema palpebral. En este sentido, es importante tomar el sol con una adecuada protección de rayos ultravioleta ya que también podría ser una causa puntual. 

 

Síntomas de edema palpebral

 

Un edema palpebral, además de la hinchazón característica, también puede presentar otros síntomas típicos como: 

 

  • Dolor ocular
  • Exoftalmia
  • Pérdida de agudeza visual
  • Visión borrosa
  • Mayor lagrimeo
  • Sangrado ocular

 

 

Además, hay personas más susceptibles que otras a sufrir un edema palpebral que otras. Por ejemplo, aquellas que sufran una enfermedad cardíaca, hepática o renal. 

 

 

¿Cómo se trata un edema palpebral?

 

El tratamiento dependerá de la causa que lo haya originado, por lo tanto es vital acudir a una consulta de oftalmología para que un especialista realice una completo examen ocular que incluirá principalmente una prueba de agudeza visual y el rango de movimiento extraocular. 

 

Una vez diagnosticado el problema el profesional recomendará las siguientes pautas: 

 

 

  • Prohibido maquillarse: independientemente de la composición de los productos, la correcta retirada y limpieza del maquillaje y la fecha de expiración, se debe evitar su uso. 
  • Administración de lágrimas artificiales: el tratamiento clásico más extendido consiste en la aplicación de gotas o lágrimas artificiales sin conservantes para ayudar a mantener la humedad. Compuestas por agua, son una solución salina isotónica o hipotónica que ayudan a alargar la permanencia de lágrima artificial sobre la superficie ocular, además de prevenir cualquier contaminación, así como prevenir cualquier tipo de irritación ocular.
  • Uso de paños húmedos: la aplicación suave sobre los párpados de paños humedecidos con agua fría ayuda a rebajar y reducir la inflamación. 
  • No frotarse los ojos: podemos ejercer una presión no deseada sobre los ojos y, por tanto, sobre nuestros párpados y en donde podemos favorecer la entrada de bacterias. Además, frotarse con frecuencia puede dar lugar a una patología conocida como queratocono en la que se deforma nuestra córnea. 
  • Evitar el consumo de sal: un abuso de sal en nuestra dieta o de alimentos excesivamente salados puede favorecer la retención de líquidos por lo que si se puede evitar en la medida de lo posible es recomendable. 

 

No obstante y en cualquier caso como prevención se debe tener en cuenta siempre una correcta higiene ocular para evitar contraer cualquier tipo de infección. 



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